Cuando se va a iniciar la configuración de una máquina x86 desde cero, deben tomarse en consideración las siguientes cuestiones:
- ¿Que uso le vamos a dar al equipo?
- ¿Soporta BIOS UEFI?
- ¿Va a estar dedicada a un solo sistema Operativo, o se pretende alojar múltiples S.Os?
- ¿Que gestor de arranque se quiere utilizar?.
- ¿Como asignar el espacio en disco?.
En mi último portátil para pruebas, preparé una tabla de particiones
GPT con tamaños homogéneos y a continuación instalé GRUB2 como bootloader independiente. Esta configuración me permite una gran flexibilidad a la hora de asignar espacio de almacenamiento y aísla
los diferentes S.Os instalados.
La
elección de GRUB2 casi resulta obvia, es el bootloader por defecto
de una gran cantidad de distribuciones Linux, gestiona
prácticamente todos los sistemas de archivos, puedes arrancar directamente casi todos los S.Os, o bien,
encadenar otro bootloader que arranque el S.O -esta es mi opción
preferida-.
Vamos
a revisar el proceso de puesta en marcha que he realizado.